|
reporteenergia.com.- Frente a la fragilidad de las reservas en el sistema eléctrico, la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) decidió poner en marcha el Plan Inmediato de Adición de Potencia, Modalidad Aporte de Capital a la empresa subsidiaria Valle Hermoso, que tiene como objetivo inyectar 115 megavatios (MW) de potencia al Sistema Interconectado Nacional (SIN) hasta septiembre del 2012.
Con este plan, se tiene previsto la entrada de cuatro nuevas turbinas, de las cuales una ya fue inaugurada en noviembre en la central de Carrasco, con una potencia de 25 megavatios (MW). Las otras tres serán implementadas el siguiente año en la central termoeléctrica de Valle Hermoso con 41 MW y dos en Kenko con 17 MW y 32 MW de potencia respectivamente. El plan cuenta con el financiamiento del Banco Central de Bolivia (BCB) entidad que realizó cuatro desembolsos a favor de ENDE por un valor de más de mil millones de bolivianos. El primero se realizó a finales de agosto por un monto de 375.50 millones de bolivianos, el segundo se ejecutó en octubre por 348.08 millones de bolivianos y los otros dos se efectuaron en noviembre por un valor de 32.42 y 304.89 millones de bolivianos respectivamente. Además, el BCB otorgó créditos para otros proyectos de ENDE, como los 64.57 millones de bolivianos para el Plan Estratégico de Abastecimiento de Electricidad al Sistema Interconectado Nacional (SIN), 7.35 millones de bolivianos para el Suministro de Energía al Centro Minero Huanuni y 109 millones de dólares para la Termoeléctrica del Sur. Adicional a este plan, se puso en operación la termoeléctrica de San Matías con 2,7 MW y se anunció para finales de enero del 2012 la inauguración de la planta de Moxos de 20 MW en el departamento del Beni y el ciclo combinado de Guaracachi, con una potencia inicial de 40 MW hasta alcanzar los 82 MW, además de la puesta en marcha de la termoeléctrica del Sur en el 2013 con 120 MW de potencia. Según la estatal eléctrica, gracias a los proyectos termoeléctricos en menos de dos años, la corporación ENDE y sus subsidiarias habrán inyectado un total de 337 MW de potencia al SIN, con una inversión de 300 millones de dólares.
DESCARTARON IMPORTACIÓN
Para aliviar la crisis energética que está provocando racionamientos y apagones en varias ciudades del país, Brasil ofreció la transferencia inmediata de 40 megavatios (MW) de electricidad. Los mandatarios de ambos países, Dilma Roussef y Evo Morales, trataron el tema durante un encuentro en Caracas, en el marco de la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). Por su parte, ENDE descartó importar energía del país vecino debido a la falta de infraestructura de transmisión, y que la construcción de la misma requeriría de al menos dos años y una inversión millonaria. BALANCE Nelson Caballero, Gte de Ende Redoblamos esfuerzo para cubrir la demanda Considerando que retomamos la administración de ENDE, desde enero del presente año, en una coyuntura especial, marcada por un déficit temporal de energía eléctrica en el SIN que pudimos superar en el último trimestre de la gestión, considero, modestamente, que el balance es positivo. La Nacionalización de las empresas estatales del sector eléctrico cumple apenas año y siete meses, luego de permanecer 14 años en manos privadas por obra de la Capitalización. A pesar del corto tiempo que tiene ENDE desde su refundación, tuvo que lidiar contra el tiempo y redoblar esfuerzos para cumplir con las necesidades más urgentes que reclamaba el país: Incrementar la potencia de energía eléctrica al SIN y expandir el servicio. En ese contexto, el principal logro alcanzado fue, después de mucho tiempo, volver a planificar el sector eléctrico; para ello diseñamos el Plan Energía Sostenible para Bolivia 2011-2020. Este plan tiene un programa a corto plazo que es el Programa Estratégico de Abastecimiento (PEA), con la instalación de nuevas unidades termoeléctricas en Bolivia entre el año 2011 al 2013; fruto de ello ya está en operación la Planta Carrasco. Las dificultades fueron una constante que sólo pudimos superar con el trabajo incesante. Sin embargo, debo reconocer que uno de los principales problemas fue la acumulación de exigencias y demandas del sector eléctrico, después de un largo periodo sin soberanía energética.
|