Jerges Mercado
Es prematuro evaluar profundamente, transcurrido un año, los resultados de la patriótica “recuperación”, efectuada por el gobierno nacional, de la generación eléctrica que pertenecía a la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE), antes que sea vendida a plazo y a precio de gallina muerta, mediante la “capitalización” el año 1995.
Entre los principales aciertos se puede indicar que no se ha puesto en riesgo la continuidad del servicio, la gestión del mantenimiento y finanzas de las empresas mejoraron, se consolidó el gobierno corporativo de las mismas y se brindó estabilidad laboral al personal técnico, contrariando los funestos augurios de algunos. Adicionalmente, en Guaracachi se revirtió el desmantelamiento de la planta de generación de Karachipampa y el déficit de 22 millones de dólares, previstos para la gestión 2010; mientras que en Corani se desempolvaron y actualizaron antiguos proyectos hidroeléctricos que serán de mucha utilidad para cubrir la demanda eléctrica.
Sin embargo, preocupa que a sólo un año no quede ninguna de las autoridades que participaron en la nacionalización, desde la cabeza del sector hasta los gerentes generales de las nacionalizadas. Sin defender a nadie, corresponde recordar que el sector eléctrico es extremadamente complejo, sus proyectos son a largo plazo, requiere alta especialización y el costo del aprendizaje es muy elevado. Por otro lado, las generadoras recuperadas no tienen nuevos proyectos en ejecución o prontos a ejecutarse y no están operando los únicos que estaban en construcción: El Ciclo Combinado de Guaracachi y la central de San Matías, que ya tenían mucha demora al nacionalizar. Mientras tanto, el Comité Nacional de Despacho de Carga (CNDC) opera el SIN prácticamente sin reserva parada y tendrá que hacer malabarismos para atender la creciente demanda de electricidad.
Las tareas pendientes son varias, entre las más relevantes garantizar que no tengamos racionamientos eléctricos y que los millones de compatriotas, hoy sin electricidad, tengan acceso a este derecho fundamental. Asimismo, dado que el sector eléctrico es considerado uno de los generadores de excedentes corresponde acelerar sus proyectos de exportación. Finalmente, aunque no menos importante, hay que establecer el monto de la compensación a los inversionistas privados, en forma justa, pero con el menor costo posible para los bolivianos y bolivianas. * Ingeniero Eléctrico con maestría en Gestión y Políticas Públicas. Ex gerente de Guaracachi SA.
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