En el Reino Unido se trabaja para poner en marcha, algo que los investigadores del MIT, James Graham y Thaddeus Jusczyk, habían demostrado viable con su “suelo-dínamo”. Según James Graham, un paso humano aislado sólo puede alimentar dos focos de 60W durante un segundo. Pero consiga una muchedumbre en movimiento, multiplique ese solo paso por 28.527, por ejemplo, y el resultado es suficiente energía para mantener un tren en movimiento durante un segundo. La tecnología que promueven los británicos David Webb y Scott Wilson, se basa en un experimento que se está llevando a cabo en el ejército norteamericano, y que consiste en mini-grupos electrógenos insertados en las botas de los soldados que se retroalimentan con cada paso. El prototipo ha sido adaptado para instalarlo debajo del suelo de grandes superficies que tengan mucho tránsito; supermercados, estaciones centrales, calles con alto tráfico de peatones, etcétera. Los promotores indican que según sus cálculos los 34.000 viajeros que transitan cada hora la Estación Victoria en el centro de Londres generarían la energía suficiente para alimentar 6.500 focos. De hecho, ya están negociando con la empresa Network Rail la posibilidad de convertir las grandes estaciones de tren británicas en pequeñas plantas energéticas. ▲
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