Sin ninguna duda, el rol del malo en el triller del cambio climático lo interpreta el dióxido de carbono, puesto que las emisiones excesivas del llamado primer mundo de este gas están acelerando las peores consecuencias contra el medioambiente. Un grupo de científicos estadounidenses afirma haber creado un nuevo material capaz de absorber este gas tan dañino, utilizando técnicas similares a las empleadas en el diseño de los fármacos. Este nuevo metal orgánico, desarrollado en forma de cinco micro-esponjas, es capaz de capturar este gas incluso a temperaturas y presión muy elevadas. Estos prototipos pueden almacenar una gran cantidad de CO2, hasta 83 veces su propio volumen.
El secreto de estas esponjas son sus poros cristalinos, denominados por los científicos como ZIF. Su creación ha sido posible gracias a la combinación de varios metales como el zinc o el cobalto con diversos materiales orgánicos. Algunos de estos ZIF contienen varios tipos de vínculos, por lo que han sido creados hasta 25 ZIF distintos, dependiendo de los vínculos con los que se hayan desarrollado. Omar Yoghi, responsable del equipo de investigación, afirma que estos materiales podrían ayudar enormemente en la lucha actual contra el cambio climático. También ha explicado como una vez llenas las esponjas, podrán ser retiradas y, a través de una bajada de presión, van descargando progresivamente el CO2 acumulado, de manera que las esponjas pueden ser reutilizadas posteriormente. A partir de ahora se vislumbra un gran futuro para este descubrimiento, pues sin ser un científico especialista en la materia, a cualquiera de nosotros se nos puede ocurrir cientos de usos de estas esponjas: capturar las emisiones de las centrales de carbón, las de los vehículos de transporte, etc. Este tipo de iniciativas científicas aportan grandemente a disminuir el deterioro del medio ambiente. ▲ |